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La población mundial sigue en ascenso año tras año, pero su distribución no es uniforme y su forma de crecer está cambiando.

Más de la mitad de la población mundial vive en tan solo 6 países:

  • China: Es el país más poblado del mundo y la segunda economía del planeta.
  • India: El segundo país por población y uno de los más grandes del mundo. A pesar de que su tasa de natalidad se ha reducido en los últimos años, sigue muy por delante, en cuanto a población se refiere, del resto de los países.
  • Estados Unidos: Se trata también de un país muy grande, por lo que, a pesar de tener una densidad de población moderada, es el tercero de la lista, aunque muy alejado de los anteriores. Es la primera economía del mundo, por volumen de PIB y su población tiene un elevado nivel de vida si lo comparamos con la de China y la India.
  • Le sigue Indonesia, que gracias a su tamaño aporta un alto número de personas, aunque, a diferencia de la población estadounidense, la de indonesia tiene un muy bajo nivel de vida.
  • Al final de la tabla, pero con una cifra de población muy importante se encuentran Brasil y Pakistán.

A pesar del crecimiento demográfico que sigue produciéndose en estos países, la evolución de la tasa de natalidad y sobre todo de la esperanza de vida en todos ellos deja claro que el envejecimiento de la población mundial es un hecho.

El crecimiento de la población es cada vez más diferente al que vivimos en la segunda mitad del siglo XX. No solo porque será mucho más lento sino, sobre todo, porque a partir de ahora la población envejecerá como nunca lo había hecho. Naciones Unidas calcula que para 2050 se duplicará el número de personas mayores de 60 años y para finales de siglo se habrá triplicado.

En pocos años, las personas centenarias dejarán de ser una excepción y eso provocará un envejecimiento generalizado de la población. Es importante que los gobiernos tengan en cuenta el cambio que se está produciendo y lo afronten. En muy pocos años el envejecimiento de la población será una realidad y si no estamos preparados puede ser uno de los mayores problemas económicos y demográficos a los que nos hemos enfrentado. Los países deben ser capaces de generar sistemas de pensiones sostenibles y además suficientes para sus jubilados , lo que no es en absoluto fácil